miércoles, 24 de abril de 2013

Espero que tu cuello huela a vainilla la próxima vez.

Escrito el Jueves 24 de abril del 2012


Tu piel se acomoda perfecto a la mía
tus labios a los míos
tus brazos forman ángulos perfectos en el plano de mi espalda
nuestras manos encajan como dos piezas del mismo rompecabezas
tu cabeza encaja en mi hombro,
como Brasil tiene un lugar que encaja con Camerún.


Cuando nos besamos, se detiene el tiempo,
la radio baja el volumen,
Y la tele nos mira.
El sillón nos abraza, nos acaricia y nos acerca.


Tus ojos son del polo opuesto a los míos
tus orejas saben a chocolate
y tu cuello huele a vainilla


Cuando hacemos el amor,
tu cuerpo me acoge como parte del mismo todo
y tu sexo palpita al ritmo de mi corazón.


Tu pecho encaja con el costado de mi cara.
Tu espalda se curva al sentir mi mano
nuestros poros se excitan cuando respiramos cerca
y tu cuello huele a vainilla y sudor.


Cuando ambos morimos por milésimas,
exhalamos un suspiro único
tu sonrisa se dibuja entre tus labios
tus ojos brillan
y tu cuello huele a vainilla.


Pero cuando tenemos que decidir algo importante no somos buenos,
cuando estamos bajo presión no respondemos a tiempo
nos entorpecemos mutuamente, toda la magia es inútil.
No nos encontramos, porque no nos buscamos.


Nuestras ideas se descordinan, nos obstruimos
como por golpe de ariete.
No nos interesa saber ni aprender nada,
nuestras mentes se nublan como el cielo de Lima a las 6.


Nuestro ánimo y nuestra mirada caen
como si la gravedad aumentase para ellos
nuestros hombros se vuelven tiesos,
nuestro andar lánguido, taciturno y aciago.


Odio ese andar juntos.
Esos caminos aciagos
espero que así me entiendas
y a ver si -así hago-
que algo mejore.

lunes, 22 de abril de 2013

Flavia poseía poesía.

Flavia es una chica que lee poemas en los hostales. Paga una habitación una vez a la semana y se pasa la tranquila noche al ritmo de las camas vecinas leyendo poesía y pensando en como él la poseía. A veces pone velas, otras veces solo duerme. Sin embargo, haga lo que haga esa noche, en ese cuarto hay poesía. A ella le gustan los poemas con rima, pero no la rima convencional, a ella le gusta esa rima que tienen las palabras que no riman. Ese "suenan lindo juntas". Pero no se confundan, esa es la forma con la que ella explica a sus amigas, que nunca entienden nada, al igual que ustedes, sus poemas. La verdad, que solo la saben pocos, es que ella busca algo que ha llamado rima semántica. Si, ese "suenan lindo juntas".
La otra noche, fue de poesía. Pagó y subió al quinto piso, abrió la puerta de su habitación con el pequeño llavero, entró, dejó su bolsa tirada a un lado de la cama y se desvistió. No entendía porque si estaba en un quinto piso era la más barata,  tenía una vista hermosa. No era una habitación muy grande, pero era cálida y le daba libertad. Se echó en la cama y pensó en la vida.

 Muy a pesar de todo nunca deja de sonreír, ella es una de esas chicas que sonríe entre besos y dentro de     ellos. La gente siempre se pregunta si tiene novio y su problema radica principalmente en ello. Ella tiene un hombre alado. Para ella es inútil intentar explicarlo, por ello no lo hace, pero los que leen sus poemas lo saben, aunque no la conozcan.
Luego de un rato, tomó su libro de poemas, acomodó las almohadas y se puso a leer. Siempre llevaba en el bolso chocolates y café.