jueves, 10 de octubre de 2013

Araucaria

Tú eres la Araucaria
Yo soy Araucaria cuando te veo
Tu fruto necesita del crudo frío
para madurar. Y entregarse.
Si no te doy frío no puedo comer tu fruto
cuando como tu fruto soy Araucaria,
tus semillas son comestibles
déjate comer Araucaria.

2/10/13

miércoles, 2 de octubre de 2013

Luces del tiempo

Soy dos luces en paralelo que atraviesan la pista frente a tu casa.
Soy velocidad, soy historia.

He pasado, he futuro, heme presente.

La noche es una sola junto al tiempo.
El destino es una prostituta coyuntural.

Y hoy solo, soy
un auto más que pasa
inconsciente, ignorante, perteneciente
al tráfico, voy
por la avenida de tu casa.


11/08/13

viernes, 27 de septiembre de 2013

27/09/13

Ya no se tienen amores de pradera
y no se besa chicas de vestido blanco.
Las sonrisas ya no reflejan la luz del sol,
el amor se hace sobre camas sintéticas.
Entre parejas sintéticas
de tetas sintéticas
narices sintéticas
palabras sintéticas.
Sexo sin tácticas
Sin frases sintácticas
Sin loas semánticas.

Memoria de especia añora la libertad
y        el         sexo        desenfrenado
                                        Pero tierno
En la libertad verdadera                                                              De una pradera

miércoles, 24 de abril de 2013

Espero que tu cuello huela a vainilla la próxima vez.

Escrito el Jueves 24 de abril del 2012


Tu piel se acomoda perfecto a la mía
tus labios a los míos
tus brazos forman ángulos perfectos en el plano de mi espalda
nuestras manos encajan como dos piezas del mismo rompecabezas
tu cabeza encaja en mi hombro,
como Brasil tiene un lugar que encaja con Camerún.


Cuando nos besamos, se detiene el tiempo,
la radio baja el volumen,
Y la tele nos mira.
El sillón nos abraza, nos acaricia y nos acerca.


Tus ojos son del polo opuesto a los míos
tus orejas saben a chocolate
y tu cuello huele a vainilla


Cuando hacemos el amor,
tu cuerpo me acoge como parte del mismo todo
y tu sexo palpita al ritmo de mi corazón.


Tu pecho encaja con el costado de mi cara.
Tu espalda se curva al sentir mi mano
nuestros poros se excitan cuando respiramos cerca
y tu cuello huele a vainilla y sudor.


Cuando ambos morimos por milésimas,
exhalamos un suspiro único
tu sonrisa se dibuja entre tus labios
tus ojos brillan
y tu cuello huele a vainilla.


Pero cuando tenemos que decidir algo importante no somos buenos,
cuando estamos bajo presión no respondemos a tiempo
nos entorpecemos mutuamente, toda la magia es inútil.
No nos encontramos, porque no nos buscamos.


Nuestras ideas se descordinan, nos obstruimos
como por golpe de ariete.
No nos interesa saber ni aprender nada,
nuestras mentes se nublan como el cielo de Lima a las 6.


Nuestro ánimo y nuestra mirada caen
como si la gravedad aumentase para ellos
nuestros hombros se vuelven tiesos,
nuestro andar lánguido, taciturno y aciago.


Odio ese andar juntos.
Esos caminos aciagos
espero que así me entiendas
y a ver si -así hago-
que algo mejore.

lunes, 22 de abril de 2013

Flavia poseía poesía.

Flavia es una chica que lee poemas en los hostales. Paga una habitación una vez a la semana y se pasa la tranquila noche al ritmo de las camas vecinas leyendo poesía y pensando en como él la poseía. A veces pone velas, otras veces solo duerme. Sin embargo, haga lo que haga esa noche, en ese cuarto hay poesía. A ella le gustan los poemas con rima, pero no la rima convencional, a ella le gusta esa rima que tienen las palabras que no riman. Ese "suenan lindo juntas". Pero no se confundan, esa es la forma con la que ella explica a sus amigas, que nunca entienden nada, al igual que ustedes, sus poemas. La verdad, que solo la saben pocos, es que ella busca algo que ha llamado rima semántica. Si, ese "suenan lindo juntas".
La otra noche, fue de poesía. Pagó y subió al quinto piso, abrió la puerta de su habitación con el pequeño llavero, entró, dejó su bolsa tirada a un lado de la cama y se desvistió. No entendía porque si estaba en un quinto piso era la más barata,  tenía una vista hermosa. No era una habitación muy grande, pero era cálida y le daba libertad. Se echó en la cama y pensó en la vida.

 Muy a pesar de todo nunca deja de sonreír, ella es una de esas chicas que sonríe entre besos y dentro de     ellos. La gente siempre se pregunta si tiene novio y su problema radica principalmente en ello. Ella tiene un hombre alado. Para ella es inútil intentar explicarlo, por ello no lo hace, pero los que leen sus poemas lo saben, aunque no la conozcan.
Luego de un rato, tomó su libro de poemas, acomodó las almohadas y se puso a leer. Siempre llevaba en el bolso chocolates y café.

jueves, 28 de marzo de 2013

Escrito corto de un amor corto.

Nunca escribieron sobre aquel amor, que aunque pasado nunca dejó de ser tierno y suave como la piel de su cuello. No sé si fue para mala o buena suerte de alguno, que si se recordase más no podrían haberlo asimilado como -casi- lo hicieron.
Luego de probar el cachete de ella con el suyo decidió besarla y entre la decisión y el acto no hubo tiempo para la duda. Los labios de ella, siempre tibios, encajaron con los suyos sin sutileza alguna. Su nariz rozó la de él y su frente reposó en su barbilla. El viento entraba por el ventanal abierto del balcón y desordenaba su cabello negro. Ella sintió como el viento le refrescaba la sien y lo abrazó, al viento, porque a él ya lo tenía atado al alma.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Agresivo amor

Ella, si fuera palabra, 
sería patines, sonrisa y piel fresca.
En una combinación que no conocía y que me enamoró cuando la vi.
Me cago en la leche. 
Yo no creo en el horóscopo. 
Pero a ti te creo todo. 
¿De donde sacaste esa sonrisa que no logro entender, ni explicar? 
Tú me arruinaste la poesía, 
destruiste mi librero y me dejaste colgado de la brocha.
 Deberías ser ilegal. 
Sin embargo no tendría agallas para denunciarte.
Aunque podría verte. 
Verte, verte, como extraño verte!

He parado sentado en nuestro parque. 
He sentado parado en el tuyo que crees nuestro.
Te extraño te extraño te extraño. 
Te veo, te sueño, te quiero, te sueño

Has despertado en mi una furia extraña,
irreconocible como amor,
irreconocible como mía, 
adoptada como amor,
adoptada por quien no quería.

¿Coño que me has hecho?
Lamento ponerme vulgar 
te juro que lo mío es tierno
muy a pesar de ser grosero.

     Y es que el amor que me atrapa es grosero conmigo.
Carajo, tu sonrisa, carajo, tu piel. 
Debí haberte besado cuando lo pensé pronto.
     Cabía la posibilidad de haberte besado bien.

domingo, 17 de febrero de 2013

Violeta

Ella todavía mira a través de las ventanas, mira el parque y cuando está en el parque, mira a las ventanas, pero no ve a nadie. Ella se llama Violeta. Violeta está enamorada, todavía no sabe de quién y empieza a pensar que es un qué. Ella está enamorada de la vida, aunque aún no lo sepa y esto pueda cambiar. Es una de las pocas chicas que todavía sale al parque, pero ella no sale al parque porque no tenga otra cosa que hacer o no la quieran en casa, ella va al parque porque le gusta. Violeta cumplió19 años no hace poco, salió con sus amigas a una discoteca en miraflores, pero como siempre, no se sentía cómoda a pesar de ser muy guapa. En lugar de bailar, cosa que le gusta mucho, se puso a dibujar en una servilleta. 
Hoy estuvo sentada en el parque leyendo un libro de poesía. Tenía un lápiz en la mano derecha con el que subrayaba las partes que más le gustaban. Luego de dos horas, regresó a su casa por su bicicleta y se fue al malecón. Eran quizá las 6 de la tarde, pero era verano, así que el malecón se sentía perfecto. Mientras salía de la alameda de Pardo e iba llegando, el malecón la recibía con el aire en la cara y ella no podía evitar sonreír. Buscó su banca favorita, dejó su bicicleta a un lado, sacó de su bolso el libro, la libreta, el lápiz, su cajita de tizas, se agachó frente a la banca y escribió una a una las oraciones y frases que había subrayado de su libro. Cuando terminó, se acomodó el vestido, se sentó en la banca cruzando las piernas y encendió un cigarrillo mientras veía su trabajo orgullosa. 
-Ojalá llueva hoy- pensó mientras sonreía, exhalaba el humo suavemente y apagaba la colilla en el basurero. Violeta era hermosa.